En anterior oportunidad, en una circular dirigida a los miembros de la Sociedad Venezolana de Oncología, insistimos en algunas de las dificultades con las cuales tenemos que enfrentarnos los editores y directores de las publicaciones divulgativas científicas que se imprimen en el país.
Nuevamente nos vemos en la necesidad de insistir en el tema por la creciente dificultad que desde el punto de vista económico confrontamos a nivel del Acta Oncológica Venezolana. Esto se refleja básicamente en la periodicidad de su aparición y si no logramos disponer del dinero que nos permita sufragar los gastos que acarrea la publicación, que hasta el momento, ha sido prácticamente gratuita para las distintas corporaciones científicas, de las cuáles, es su órgano divulgativo, el peligro de su desaparición definitiva del panorama médico es inminente.
Nos vemos en la obligatoriedad de plantear tan crudamente el problema económico como el que ahora se nos presenta. No tenemos otra alternativa lamentablemente, Acta Oncológica Venezolana, no dispone de presupuesto propio, y su emisión ha sido posible por el esfuerzo logrado por su editor, el Dr. Paván Loreo, quien ha podido a través de 12 años obtener de entidades publicas y privadas de nuestro país, la colaboración económica hasta ahora suficiente, para que al menos y con el retardo propio de las cosas en Venezuela, se imprimen dos boletines al año.
La colaboración nos ha sido prometida, pero esta promesa no se ha hecho efectiva, al menos hasta ahora. No queremos ni pretendemos ser pesimistas, pero tal como marchan las cosas, no abrigamos muchas esperanzas.
Ojala no suceda lo que tememos. Nuevamente esperaremos por una solución satisfactoria y beneficiosa para todos.