La filosofía en el tratamiento del carcinoma de próstata está en proceso evolutivo. Después del aparente control local a largo plazo por medio de la radiación externa, las biopsias repetidas muestran un significativo número de casos con tumores persistentes. Dada la posibilidad de combinar la radiación externa con el implante, la dosis total se puede acrecentar con mínimas complicaciones en el recto y en la vejiga. El implante flexible es el más apropiado en la población de edad avanzada por el hecho de que los pacientes se pueden sentar en la cama en posición reclinada, sin las molestias ocasionadas en las guías plásticas, las agujas o los botones que sujetan dichas agujas en los otros tipos de implante. A este tipo de pacientes se le permite deambular. Como en la edad avanzada el control local a largo plazo es más atractivo que la cura radical, el implante radiactivo de la próstata viene a satisfacer las demandas de dicha filosofía.