El virus de la Inmunodeficiencia Adquirida (VIH) es un retrovirus de la familia Lentiviridae, capaz de infectar al hombre produciendo en este manifestaciones clínicas muy diversas, siendo la más severa de ellas el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA). Los primeros casos del síndrome fueron detectados en 1981 en homosexuales en New York y los Ángeles, pero se han trazado casos de la enfermedad hasta finales de la década de los años 60. Dada la importancia del SIDA como problema de salud pública, y visto su crecimiento sin que hasta ahora se haya evitado su diseminación hemos requerido presentar una visión del estado actual de los conocimientos de que se dispone con énfasis en las manifestaciones neoplásicas, en vista de la necesidad que existe que los médicos de todas las especialidades estén familiarizados con este problema cada vez más frecuente en nuestro medio y de manifestaciones clínicas tan proteiformes.