La psicología ha tomado dos posiciones clásicas ante el enfermo de cáncer: efectos del cáncer sobre la mente y efectos de la mente sobre el cáncer. La tercera posición que deseamos introducir en esta presentación, corresponde a la aplicación del método estructural como posibilidad de importación de conceptos entre la estructura mental y la estructura celular a fin de facilitar comparaciones analógicas. El estructuralismo constituye una concepción elementalista dinámica y universal de fenómeno biológico, el cual se define, como una totalidad cerrada sobre sí misma, que se autoabastece y se transforma en un continuum, en forma equilibrada, reversible y sometido a leyes fijas y especificas. Llamaremos desestructuralismo, a la pérdida del sentido de las transformaciones, por cuento, las otras dos leyes de totalidad y autorregulación, de las cuales hemos hablado, garantizan la existencia misma de la estructura: si la reversabilidad se obstaculiza y se pierde el equilibrio, la estructura se destruye. Esencialmente lo que deseamos hacer es una comparación analógica entre una estructura macroscópica: el hombre y otra microscópica: la célula. Como instrumento de comparación hemos tomado la máxima amplitud del ángulo de sufrimiento, es decir la mayor desviación en el sentido de las transformaciones: la psicosis dentro de las estructuras mentales y el cáncer dentro de las estructuras celulares, presumimos por lo tanto, que la importación de conocimientos entre una y otra desestructura podría descubrir nuevas posibilidades de investigación.