El principio básico de la quimioterapia adjuvante es el de combinar la extirpación de un tumor de acuerdo a las normas quirúrgicas con la destrucción de lo que puede quedar en forma residual, localmente o a distancia, por el uso de una terapéutica sistémica; exige por consiguiente, dos condiciones: un tumor macróscopicamente localizado en una región, y un agente efectivo contra ese tipo de tumor. Se ha ensayado esta modalidad terapéutica en aquellos tumores cuya historia natural nuestra tendencia a diseminación a distancia, aún cuando, sea aparentemente localizado; aunque los agentes hasta ahora empleados, solo son parcialmente efectivos, el hecho de que aspiramos a destruir un tumor presente sólo en cantidades microscópicas hace valedero el método. Hasta el presente hay experiencia acumulada con tumores en las siguientes localizaciones: mama, estomago, colon y recto, pulmón y vejiga. La superioridad de las soluciones irrigantes con agentes citotóxicos, sobre el valor mecánico de arrastre con el uso de solución salina no está demostrada en la práctica clínica, aunque hay evidencia experimental a favor de uso.