El riesgo varía con el estadio de la enfermedad, siendo mayor en el paciente con estadios avanzados, así como también, dependiendo del tipo de cáncer, siendo especialmente alto en enfermos con tumores cerebrales malignos, adenocarcinoma de ovario, páncreas, colon, estómago, pulmón, próstata y riñón. En general, el paciente con cáncer tiene seis veces mayor posibilidad de desarrollar enfermedad tromboembólica venosa comparado con el paciente sin cáncer