“La finalidad de la Sociedad es auspiciar y apoyar todo aquello que conduzca al progreso de la Oncología, así como fomentar el intercambio científico entre sus miembros y otras sociedades. También velara por el respeto a la ética profesional de acuerdo a los principios establecidos en el Código de Deontología aprobado por la Federación Medica Venezolana; así como por la defensa de los intereses de sus miembros”.
De esa manera esta escrito el tercer capítulo de los Estatutos de la Sociedad Venezolana de Oncología, que hace veinticinco años fuera fundada por un distinguido grupo de venezolanos, médicos en su gran mayoría, preocupados por el problema del cáncer en nuestro país.
Su primera junta directiva fue presidida por el Dr. Pedro González Rincones, eminente radiólogo, maestro de muchas generaciones medicas de Venezuela, desaparecido lamentablemente hace algunos años.
Desde el 8 de abril de 1954, fecha que marca el inicio de la Sociedad, aquellas muy pocas decenas de compatriotas y los muchos otros con el caminar de los años se han afiliado a ella, han sabido contribuir de manera significativa al realce de la oncología en nuestro medio. Hasta hoy, trece juntas directivas se han encargado de regir su sendero.
Enumerar y destacar las personas, así como los múltiples eventos científicos que la Sociedad Venezolana de Oncología ha patrocinado, o en los cuales ha participado sola o en conjunción con otras corporaciones científicas e instituciones, no nos parece posible. Tampoco es ese el propósito de una nota editorial.
Acta Oncológica Venezolana, que probablemente representa uno de los más fructíferos hijos de tan prestigiosa, destacada y reconocida agrupación científica en nombre de su comité de dirección, redacción y edición se siente inmensamente complacida en expresar una muy calida y filial felicitación a la Sociedad Venezolana de Oncología con motivo de la conmemoración de sus bodas de plata. Con honor y cariño recordamos a sus miembros desaparecidos y abrigamos para todos los demás la consistente esperanza de que continúen laborando por el bien de la Oncología y de las Medicinas Venezolanas.
Una vez más, congratulaciones.