El melanoma maligno (MM) representa una de las patologías oncológicas cuya incidencia ha venido en aumento en los últimos cincuenta años. En general, el número de casos se ha duplicado, incluso triplicado en el devenir del tiempo. Se tiene la impresión que el avance en el manejo y tratamiento del melanoma no han ido al mismo ritmo que la enfermedad impone. Sin embargo, han ocurrido cambios, que incluso han impactado el manejo de otros tipos de cáncer. Las investigaciones se centran en el análisis molecular del MM que han permitido descifrar algunos mecanismos involucrados en el avance del mismo y por consiguiente poder utilizar estos conocimientos en la elaboración de nuevos medicamentos, como los inhibidores de la kinasa como monoterapia o en combinación con quimioterapia como taxanos o doxorrubicina. la determinación molecular de HLA (Human Leukocyte Antigen Complex) en estos pacientes y su posible uso como predictor de la respuesta adyuvante del Interferón en pacientes de alto riesgo de recurrencia. La auto inmunidad como factor determinante en los pacientes de alto riesgo de recaída que obtendrán beneficio del uso de altas dosis de Interferón Alfa-2b. Hay una serie de opciones en cuanto a tratamiento adyuvante y para enfermedad avanzada que están en espera de su confirmación y eficacia, que en poco tiempo cambiaran por completo los esquemas que conocemos hasta hoy, lo que representaría un nuevo ciclo de esperanzas, como lo representó el Inf en sus inicios.