En la dos últimas décadas se ha visto una rápida evolución en el manejo del cáncer de mama, en primer término, ha tenido lugar el incremento del uso de la mamografía de pesquisa con equipos de alta resolución; lo cual, ha llevado al diagnóstico de canceres de mama muy pequeños. En segundo término, el desarrollo de técnicas originales de laboratorio de biología molecular y de inmunohistoquimica (IHQ), que han logrado el diagnóstico de metástasis microscópicas que pueden ser visualizadas por estas técnicas. En el pasado mes de marzo de 2002, ha sido publicada la sexta edición de la clasificación TNM del UICC, que entró en vigencia desde enero de 2003, los cambios introducidos tienen una serie de aspectos e implicaciones muy importantes. Debemos señalar que ya se admiten los hallazgos logrados en la técnica del ganglio centinela, ya se han oficializado una serie de aspectos. En relación al factor tamaño del tumor, sigue todo igual. Los cambios más importantes aparecen en el factor de los ganglios linfáticos debido a los nuevos hallazgos anatomopatológicos desde que se emplea la técnica del ganglio centinela y, el uso de la técnica de la inmunohistoquimica. En el factor metástasis, el M1 por metástasis en los ganglios supraclaviculares ipsilateral pasa a N3 como ya había estado anteriormente; ahora se clasifica como N3 (pN3C) y se apoya en un excelente estudio realizado en el M.D. Anderson Cancer Institute, donde este tipo de pacientes fueron manejadas como cánceres localmente avanzado y se obtenían resultados de sobrevida similares a las pacientes en estadio III-B sin metástasis a distancia, lo cual, ha venido a corregir un error sobre interpretación de la clasificación TNM.