LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y LOS ARTÍCULOS CIENTÍFICOS

La Inteligencia Artificial ha tenido un impacto significativo en la redacción de artículos científicos al proporcionar herramientas para generar contenido, revisar y editar artículos, y analizar grandes cantidades de datos. Aunque es una herramienta poderosa, todavía es necesario el papel del ser humano en el proceso de redacción para poder garantizar la precisión y coherencia científica.

La Inteligencia Artificial se hizo presente poco después de la Segunda Guerra Mundial con el desarrollo de la prueba de Turing, mientras que el matemático John McCarthy acuñó el término en 1955. Es un campo de la ciencia basado en computadoras y máquinas que pueden razonar, aprender y actuar de una manera que normalmente requerirían los humanos o que involucre datos que excedan lo que podemos analizar; en los últimos años ha experimentado un crecimiento exponencial y ha demostrado ser de gran utilidad en distintas áreas de la ciencia en: diagnóstico, imágenes, histopatología, cirugía y también en la redacción y escritura de artículos científicos.

Los recientes avances la utilización del Big data, la aparición del ChatGPT y de generadores de texto como por ejemplo el GPT-3 (Generative Pre-trained Transformer 3) de OpenAI, permiten la redacción de artículos en forma rápida, su utilización en las publicaciones científicas ha generado preocupación en la autoría de los artículos y en la confiabilidad de la información, ya que no es posible precisar las fuentes que se utilizan y no se generan citas bibliográficas. Siendo el chatbot una tecnología capaz de transformar la literatura médica, en las revistas científicas se debe evaluar la veracidad de la información y compararla con la literatura médica reconocida y confiable.

La aplicación de esta nueva e importante tecnología debe realizarse con control y conocimientos humanos, ya se tienen herramientas de la misma Inteligencia Artificial para detectar si un artículo fue hecho con esta tecnología.

Los autores deberán obligatoriamente divulgar el uso de Inteligencia Artificial generativa y de tecnologías asistidas en el proceso de redacción de sus artículos. Un artículo científico elaborado con Inteligencia Artificial puede ser una herramienta útil para la generación de contenido en línea y la aceleración del proceso de redacción, pero no puede reemplazar completamente la experiencia y el juicio humano en la investigación científica.

Las Revistas Biomédicas deben tomar medidas de protección para garantizar la validez y calidad del artículo científico creado con Inteligencia Artificial, como son la revisión por expertos, la verificación de la fuente de los datos, análisis de los resultados, la revisión y edición humana y la divulgación de la metodología utilizada