E1 día 16-04-1.999, falleció en la ciudad de Caracas el Dr. Alejandro Calvo Lairet.
Probablemente el nombre de este oncólogo venezolano sea desconocido para la mayoría de los médicos jóvenes que a diario ejercemos la medicina en el difícil campo de la oncología, especialmente es estos duros tiempos de crisis social y económica, pero médicos como el Dr. Calvo deben constituirse en referencia obligada de nuestro ejercicio profesional y en ejemplo inspirador para no doblegarnos ante las inmensas dificultades a que nos enfrentamos, y nos enfrentaremos a futuro para prestarles a los pacientes con patología y neoplasia una atención médica acorde con los avances científicos y tecnológicos que a diario mejoran el tratamiento de nuestros enfermos.
Si nos parecen difíciles estos tiempos, quisiera que por un momento se trasladaran al 12 de noviembre de 1.948, fecha en la cual el Dr. Alejandro Calvo en compañía de un grupo de venezolanos visionarios fundaron la Sociedad Anticancerosa de Venezuela, instituto que se ha ganado, basándose en enormes esfuerzos, un importante lugar en el universo médico y la sociedad venezolana. El Dr. Calvo constituyó pieza fundamental en su promoción, fundación y extensión de esta sociedad que nos convirtió el segundo país en el ámbito mundial con clínicas de prevención del cáncer en su geografía. Pero a pesar de considerar la obra anterior de suma importancia, para mi concepto, su valor es secundario, si se toma en cuenta el legado más importante para los venezolanos que nos dejó el Dr. Calvo:
El Hospital “Oncológico Padre Machado”, uno de los principales baluartes de la lucha contra el cáncer en e1 país. Este hospital se comenzó a construir en noviembre de 1.953 su dotación se completó en 1.958 y, es inaugurado el 17 de octubre de 1.959; el 7 de diciembre de 1.971 se termina su construcción, cuando se inaugura el 2do edificio que lleva el nombre de la “Torre de la Esperanza”.
El Dr. Calvo dirigió la institución durante 20 años desde su inauguración, combinando su función administrativa con la práctica clínica y la formación de personal médico, ya que se mantenía como jefe de1 Servicio de Cirugía l.
Como les he expresado en los párrafos anteriores el Dr. Alejandro Calvo Lairet fue un gran médico venezolano y un oncólogo que se trazó metas que cumplió totalmente mediante grandes esfuerzos personales y, que además logró que sus sueños se convirtieran en una realidad que permitió salvar la vida de muchos venezolanos.
